El tesoro escondido de Ensenada

L.C. nos hizo llegar esta nota a través del correo electrónico sugiriendo que la publicaramos en Todo sobre mi viaje. Como siempre, la idea es difundir experiencias de viajeros que animen a la aventura.
Oscar Serrano
Llegamos el sábado poco después del atardecer con la colega Perla Sofía Curbelo y su esposo, Antonio. La invitación se dio el día antes mediante llamada del papá de Perla, y eterno representante de la Asppro en Arecibo, Luis Ángel Curbelo, quien ofrecía descubrir el único viñedo en Puerto Rico, así como probar un licor de cilantrillo en cuyo sabor empeñaba su reputación de hombre de buenos gustos.
Habiéndome sobrecogido del ataque de fobia metropolitana a los peajes, acepté…y el descubrimiento ha sido tal que he tenido que escribir estas notas.
Las Bodegas Andreu Solé ubican en una estructura de dos pisos enclavada frente a la Bahía Ensenada en Guánica. Es un lugar de esos que roba el aliento y que hincha el orgullo de ser de esta tierra. El tablado de la casa se adentra varios metros en la bahía pero cuidado, si camina hasta el final puede que no vuelva, que se quede allí inmóvil ante la magnitud de la bahía y la sensación de espacio infinito, de posibilidades inimaginadas, que produce el encuentro del cielo y la bahía en el horizonte.
El agua de la bahía lisa como un espejo, el cielo con una exhibición hechizante de estrellas y constelaciones, la brisita cómoda, la compañía acogedora ya fuera conocida o extraña, y el balcón lleno de nuevos amigos y amigas disfrutando del repertorio ecléctico del caborrojeño Fernan “Unplugged”.
Nos habían advertido que siempre había alguien que hacía el cuento de cómo las tropas norteamericanas invasoras desembarcaron exactamente por allí pero, para el mejor disfrute de la noche, nadie pretendió dar fe de ser testigo de ese contencioso evento.
De lo que sí podemos dar fe es de que no todas las consecuencias de las invasiones son lastimosas…. como primera pieza de evidencia tenemos al matrimonio de Juan, español, y Marilú, boricua, quienes bajo el lema de “calidad sin prisa” han convertido este pedacito de Puerto Rico en un refugio precioso para todo el que guste de la buena cocina, las copas bendecidas y del sentimiento de hermandad que la mezcla de ambas produce.
Al llegar se cobra una entrada módica que incluye una copa y una tapita de, por ejemplo, bacalao con bolitas de mofongo. El resto se disfruta mediante un sistema de boletos. Dorado con salsa de cilantrillo, churrasco con salsa de guayaba, sopón de yautía, y, obvio, variedad de tortillas españolas, fueron algunos de los platos que trabajó el equipo de cocina compuesto de amigos de la casa con Kike Benet al frente.
Sí, como ayer, está por ahí Cheo…pues añádale a la oferta unos cigarros puertorriqueños frescos, sabrosos, pero suaves en el golpe, todos de las etiquetas mayaguezanas Hoja Boricua y 965. Otra amiga de la casa, la chef Cielito Rosado, pinceló el menú con su flan de café.
Ya a este momento de la noche Juan nos había llevado a la bodega donde, en tanques de fermentación y barriles, aguarda pacientemente porque su vino alcance el punto perfecto para embotellar. Y aunque todavía no tenía botellas listas, no hicieron falta, porque la atracción de la noche fueron los licores de fruta que prepara allí mismo con cosechas puertorriqueñas bajo la etiqueta Guaynía. Afortunadamente, Luis Ángel preservó intacta su reputación porque el licor de cilantrillo, por raro que le suene, es exquisito. La alquimia de Juan produce una bebida que tiene un aroma fuerte pero un sabor que baja suave. Además de cilantrillo, el licor de mandarina fue una delicia cuando Juan nos ofreció un ‘chupito’. De la misma forma, el café Bateyes de Luis Ángel es el protagonista del licor de café, que se une a las ofertas de limón y toronja. Los licores nada más valen el viaje.
Combatiendo las ganas de quedarse que siempre producen nuestros campos, partimos al filo de la medianoche con la promesa de ayudar a divulgar el tesoro escondido de Ensenada. A los que le interese, Juan pretende realizar la actividad todos los sábados. Ojalá que muchos de ustedes se animen a visitar pero le rogamos que lo hagan sin olvidar que se trata de una invitación para entrar en el espacio íntimo, el hogar, de Juan y Marilú. Cuando estén por allí, apúntense en el libro y pregúntenle a Juan por la vendimia para que, en un par de meses, lo llamen y pueda vivir la experiencia de recoger y aplastar uvas…¿quién necesita un viaje a Rioja o Napa?
comollegar a este lugar?
Por fín, después de muchas invitaciones y reproches de amigos que aportan y disfrutan del bello proyecto de Juan, llegué hasta la Bodega– y no logré emprender regreso a San Juan hasta las cinco de la mañana. Quedan sobre aviso.
Llegar no es tan difícil, pero hay que prestar atención, especialmente si se ha hecho de noche, porque el cartel es discreto: la 3116 es la extensión clara de la 116 que se separa de la carretera número 2 a l altura del pueblo de Guánica y después de pasar Ensenada continúa hacia La Parguera y Lajas. El ramal pasa debajo de un puente justo al separarse de la carretera principal y los dos kilómetros se van en un abrir y cerrar de ojos: la entrada es a la izquierda, al otro lado de la carretera…
Yo ahora estoy leyendo esto desde afganistan y yo iré de vacaciones para puerto rico en febrero. Pienso ir a comprar vino ya que algo me decía que en el sur se podía producir vino. si alguien tiene inforamción de la dirección favor de enviarmela a mi correo electrónico. Gracias.
Carolina & Melvin:
Para llegar hasta Las Bodegas Andreu Solé desde SJ la autopista 52 hasta Ponce; entonces la Carr. #2 en direccion oeste hasta la salida 194 (Guanica/Ensenada – La Parguera); entrar a la carretera 116 despues del McDonald’s y la int 331 doblar a la derecha y tomar la carretera 3116 (Ave Los Veteranos en direccion a Ensenada) y la entrada queda a la derecha justo antes del Hotel Guanica 1929. El num de telefono es 787-951-9622
Amo mi pueblo. Tiene tanto que ofrecer a otros. http://www.maryleesbythesea.com/ este lugar tambien se ve super. Aunque me crie en Guanica aun no disfruto de estos dos lugares. Pero lo tengo en agenda rush.
lo visite el 20 de marzo 2010 y fue una experiencia exquisita, un lugar muy acogedor, vinos muenisimos.
vivo en guanica y no sabia del sitio, se lo recomiendo a todos.
Es un lugar que se aparta de lo cotidiano. Te sientes en un ambiente fresco y delicioso. Solo el saber que su licor y vino es local tienes que hacer el compromiso de visitar, explorar y probar. Ya se ha corrido mucho la voz y hasta es un punto de interes para turistas (en esas se esta negociando). Este dato me hace sentir aun mas orgullosa de nuestro Guanica.
Hola todos. Imposible dejar pasar esta experiencia. Me gustaria saber si abren los Domingos,ya que pienso ir ma~ana durante el dia. Gracias
por fin consegui, que paso con las uvas de guanica!!!! he leido en la web toda la historia.admiro al espanol por su perseverancia tu padre fue bravo al dejarnos este legado.soy un fiebru del vino voy pa alla!!!!!